Elegir una experiencia implica decidir qué conversación, comportamiento o conexión merece atención. Este marco ayuda a pedir propuestas comparables sin asumir que una actividad, por sí sola, cambia al equipo.

01

Definir el cambio que necesita el equipo

Conviene convertir “definir el cambio que necesita el equipo” en preguntas observables: qué información tenemos, qué restricciones existen, quién podría quedar fuera y cómo sabremos que el formato fue apropiado. Una buena propuesta explica sus decisiones y deja claros los supuestos.

02

Reconocer límites y tensiones

Conviene convertir “reconocer límites y tensiones” en preguntas observables: qué información tenemos, qué restricciones existen, quién podría quedar fuera y cómo sabremos que el formato fue apropiado. Una buena propuesta explica sus decisiones y deja claros los supuestos.

03

Comparar energía, espacio y duración

Conviene convertir “comparar energía, espacio y duración” en preguntas observables: qué información tenemos, qué restricciones existen, quién podría quedar fuera y cómo sabremos que el formato fue apropiado. Una buena propuesta explica sus decisiones y deja claros los supuestos.

04

Diseñar participación equivalente

Conviene convertir “diseñar participación equivalente” en preguntas observables: qué información tenemos, qué restricciones existen, quién podría quedar fuera y cómo sabremos que el formato fue apropiado. Una buena propuesta explica sus decisiones y deja claros los supuestos.

05

Cerrar con transferencia al trabajo

Conviene convertir “cerrar con transferencia al trabajo” en preguntas observables: qué información tenemos, qué restricciones existen, quién podría quedar fuera y cómo sabremos que el formato fue apropiado. Una buena propuesta explica sus decisiones y deja claros los supuestos.

Nota editorial

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